Muse es el último intento de Meta para recabar la mayor cantidad posible de tus datos.
Piénsatelo dos veces antes de descargar Meta Muse, el último asistente personal de IA del gigante tecnológico. Al utilizarlo, permites que Meta acceda a tus cuentas en línea y a una cantidad preocupante de datos personales.
El 8 de septiembre, Meta presentó Muse, a la que describe como «el primer agente de IA personal del mundo creado para todo el mundo». Muse, que actualmente está disponible para los usuarios de Meta en EE. UU. y Canadá, es un agente de IA personal diseñado para responder preguntas, realizar tareas y llevar a cabo actividades. Por ejemplo, puede ayudar a enviar correos electrónicos, crear listas de la compra, abrir navegadores e iniciar sesión en cuentas, así como reservar viajes. Muse está diseñado para utilizarse de forma interactiva; los usuarios pueden mantener una conversación con él, ya sea en la aplicación nativa de Muse o directamente en WhatsApp.
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Meta Muse es capaz de hacer muchas cosas, por lo que es comprensible que los usuarios de Meta —que aún desconocen cómo gestiona Meta sus datos— se registren, concedan acceso y permitan que el agente de IA interactivo realice tareas en su nombre. Sin embargo, hay numerosos riesgos que debes tener en cuenta.
Conceder acceso a tus cuentas a los agentes de IA
Al utilizar un agente de IA, da igual cuál sea, tienes que concederle acceso a tus cuentas. Aunque puedes elegir el nivel de acceso que tiene el agente y a qué se conecta, si quieres dejar que «se encargue de todo», tendrás que permitirle acceder a muchas aplicaciones y servicios.
Antes de hacerlo, piénsatelo bien:
- Si quieres que la IA redacte correos electrónicos por ti, debes permitirle acceder a tu buzón, que contiene una gran cantidad de datos personales.
- Si quieres que compre artículos en tu nombre, tendrás que darle acceso a tus datos bancarios.
- Si quieres que responda a tus mensajes de WhatsApp por ti, tendrás que permitirle acceder a los mensajes que intercambias con tus amigos y familiares.
Estos son solo algunos ejemplos de lo que implica utilizar y confiar en un agente de IA. Puede parecer cómodo dejar que la IA realice tareas y tome decisiones por ti, pero debes tener en cuenta el alcance excesivo que tendrá la IA semiautónoma.
Los usuarios no se dan cuenta de los permisos que le conceden
Matt.j.robb compartió su experiencia con Muse gestionando su perfil de Facebook Marketplace, lo que llevó a que le enviara a un comprador su dirección particular. Pensó que la IA lo había hecho sin su permiso, pero resulta que no se había dado cuenta de los permisos que le estaba concediendo. Captura de pantalla de Threads: Threads.
Aunque Meta afirma que hay que revisar y aprobar las acciones de la IA antes de que pueda completar la tarea —como enviar un correo electrónico o realizar una compra—, los usuarios no se dan cuenta de todos los permisos que le han concedido a la IA.
Un usuario de Muse compartió en Threads que había permitido que Muse gestionara su Facebook Marketplace; Muse facilitó su dirección particular a un comprador en Facebook Marketplace y, más tarde esa misma noche, el comprador se presentó en su casa para recoger el artículo. Al principio, pensó que Muse lo había hecho sin su permiso, pero resultó que había pulsado «Permitir siempre» en lugar de «Permitir una vez» y dio por hecho que Muse seguiría enviándole solicitudes para que aceptara las ofertas, pero no fue así. En cambio, concedió a la IA permiso para enviar mensajes en su nombre, lo que incluía datos extremadamente personales como su dirección particular.
¿Confiar o no confiar en Meta? ¡Por mi parte, la respuesta es no!
Un usuario de Reddit comparte su opinión sobre el hecho de que la gente permita que Muse, de Meta, se integre profundamente en sus cuentas, teniendo en cuenta su largo historial de escándalos relacionados con los datos de los usuarios. Captura de pantalla: Reddit.
Con el lanzamiento de Muse, Meta está haciendo un gran esfuerzo para que los usuarios sepan que realmente se preocupa por su privacidad… tal y como dice: «Incorpora sólidas funciones de privacidad y seguridad, para que tú mantengas el control». Sí, Meta ha implementado funciones de privacidad y seguridad, como números de tarjeta de un solo uso que se generan al comprar artículos en línea para proteger tu tarjeta real, y un almacén seguro de credenciales para tus contraseñas que el asistente no puede leer, lo cual está bien; pero, aunque esté introduciendo medidas de privacidad y seguridad, debes preguntarte si puedes confiar en Meta para que tenga tal acceso a tu esfera personal.
El modelo de negocio de Meta se basa en la recopilación de tus datos
El modelo de negocio de Meta se basa en recopilar datos de los usuarios, procesarlos y venderlos a terceros que, a su vez, se anuncian en sus plataformas. Por eso ofrece sus productos de forma gratuita. Ahora, con la carrera de las grandes tecnológicas por desarrollar y entrenar sus modelos de IA, Meta tiene aún más motivos para necesitar los datos de los usuarios.
Así que, aunque afirme que «tus conversaciones no se comparten con los sistemas publicitarios de Meta» y te permita desactivar el uso de tus interacciones con Muse para desarrollar y mejorar su IA, nunca se sabe cuándo ni cómo cambiarán sus políticas en el futuro.
Piénsalo: cuando te registraste en Facebook en 2010, nunca imaginaste que, diez años después, Meta utilizaría todas tus publicaciones públicas para entrenar su IA, pero así fue.
Lecciones de la historia de Meta
Meta, la empresa responsable de las plataformas de redes sociales más grandes del mundo —Facebook e Instagram— y de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, se ha enfrentado a un intenso escrutinio público y a fuertes reacciones negativas a lo largo de los años a medida que sus escándalos salían a la luz.
Por ejemplo, uno de los mayores fue el escándalo de Cambridge Analytica, en el que se reveló que se habían recopilado los datos de 50 millones de usuarios de Facebook para Cambridge Analytica; o, más recientemente, Meta pagó una indemnización de 18 000 millones de dólares por ofrecer aplicaciones adictivas a adolescentes.
Por no mencionar que, precisamente el año pasado, Meta fue declarada culpable de recopilar ilegalmente datos íntimos sobre la salud de las usuarias de la aplicación para el seguimiento del ciclo menstrual Flo.
Y estos son solo algunos de los pleitos y escándalos a los que se ha enfrentado.
Los asistentes de IA tienen un coste
Al fin y al cabo, debes sopesar lo que Muse puede hacer por ti frente a lo que esto supone para tu privacidad. Sabiendo que Meta ha sido declarada culpable de numerosas prácticas poco éticas, y teniendo en cuenta que se beneficia de tus datos, sería una tontería no cuestionarse si puedes confiar al gigante tecnológico el acceso a todos los aspectos de tu vida digital.
Por último: si estás harto de la carrera de las grandes tecnológicas por desarrollar los modelos de IA más avanzados, de las funciones innecesarias como Meta AI en WhatsApp, y no quieres que Meta siga lucrándose con tus datos, ¿por qué no te cambias?